Costurero Experimental

Para este proyecto quisimos resignificar el costurero, tradicionalmente femenino y feminizado, como un espacio de cocreación, pensamiento, terapia y reflexión. Allí confluimos mujeres -y, en un par de ocasiones, hombres- de distintas edades y disciplinas para pensar qué otras articulaciones podíamos descubrir y construir entre el bordado artesanal, la tecnología y el pensamiento feminista. Además de conversar, exploramos las materialidades propias del bordado y de la tecnología y las pusimos a dialogar, a encontrarse y también a chocar. Este proyecto fue financiado por la Cooperación Suiza, y sirvió como lugar de incubación de otros proyectos que ahora están en curso -entre ellos, el Costurero Viajero. Laura Cortés Rico, ingeniera del Colectivo, se valió este espacio para iniciar exploraciones en torno a una aplicación móvil y web que sirva de memoria multimedia de lo que allí se hizo y se reflexionó.


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-Encuentros relacionados:Re-tejiendo el cánon académico-

Como un acto de bibliografía radical, en este espacio nos reapropiamos de los brazaletes de la amistad para volver a tejer/bordar el cánon académico, visibilizando la teoría feminista en torno a la producción de conocimiento y el trabajo feminizado de quienes catalogan bibliografía. Los brazaletes de la amistad son manillas bordadas a mano, destinadas a ser usadas como un signo de amistad duradera. Tania Pérez-Bustos , directora del fondo de documentación Ofelia Uribe de Acosta, en diálogo íntimo con la propuesta de Julia Pollack y Bonnie Mak de la Universidad de Illinois, nos invita a bordar, usar y compartir brazaletes decorados con referencias bibliográficas a la obra de académicas feministas que han sido centrales para la forma como comprendemos la producción de conocimiento.

 

Participantes